Hacienda con más herramientas para enfrentar la evasión fiscal

Hoy en día Hacienda cuenta con un sistema tributario cada vez más integrado, donde puede observar con la simple emisión del Estado de cuenta de un contribuyente los SALDOS A FAVOR que presente y si estos están de forma reiterativa.

Muchos contribuyentes registran gastos y evitan facturar o simplemente incorporan gastos que no corresponden al giro del negocio para inflar estos gastos y disminuir los impuestos a pagar, esto es considerado evasión fiscal, y puede ser detectado rápidamente cuando el contribuyente reporta estos saldos de manera reiterativa, o por varios meses consecutivos.

Ahora, con las distintas herramientas que se han unificado y se vienen integrando, Hacienda no sólo cuenta con la posibilidad de verificar el Estado de cuenta del Contribuyente, sino que poco a poco está integrando la información de las Declaraciones con las facturas de compras y de ventas, así como con los códigos de actividad (CabyS) de estas facturas, lo que haría la fiscalización un tema mucho menos engorroso y con mayor facilidad para detectar irregularidades.

Por esta razón, es importante contar con una contabilidad ordenada, así como con una debida planificación tributaria, que permita aprovechar la mayor cantidad de créditos a favor, sin caer en evasión de impuestos de manera voluntaria o involuntaria (por desconocimiento legal).

VEAMOS UN EJEMPLO:

Una empresa como un “lubricentro” compra en cantidades importantes lo que son aceites tanto en estañones como en envases de un cuarto, filtros de aceite, de aire, entre otros insumos o artículos para el mantenimiento de los vehículos.

Un consumidor final lleva su vehículo familiar para que le hagan el cambio respectivo de aceite y filtros, y con la finalidad de pagar el monto menor, pide que no le hagan la factura y se “economiza” el monto correspondiente al impuesto del IVA.

Con esta acción suceden dos cosas particulares:

La primera es la evasión del IVA por parte del consumidor, que al ser consumidor final y no poder incluir la factura en una contabilidad comercial o declaración personal (recordemos que el vehículo es familiar), no podrá recuperar el valor del IVA pagado, por lo que evita pagar dicho impuesto.

La segunda y más importante es que, el “lubricentro” al no facturar, no descarga de sus inventarios el producto vendido, por lo que tendría un efecto de incremento en los inventarios, ya que no puede dejar de comprar para poder vender, y sí le interesa la factura de compra por el crédito fiscal que le otorga el IVA pagado, además del registro de los costos de ventas.

En conclusión, el negocio no solo se expone a un problema fiscal por la no facturación, sino que va generando una bola de nieve en su contabilidad con un inventario creciente que en teoría no tendría donde almacenarlo. Con los controles actuales, Tributación directa en la mayoría de los casos, al tener registros de sus compras y ventas, tiene estimado en un alto porcentaje el monto del IVA a pagar por la mayoría de contribuyentes; más si en algunos casos, nuestras operaciones nos arrojan un saldo a favor, porque tenemos muchos créditos del IVA (producto de las compras) y poco IVA a pagar (producto de las ventas). Quién tendría un negocio para comprar y no vender?, la rentabilidad es el fin a alcanzar en el mundo de los negocios, y se puede hacer, sin necesidad de infringir las Leyes. En estos casos es más económico pagar una buena asesoría contable, financiera y fiscal, que exponerse a sanciones que pudieron haberse evitado, tomando las decisiones correctas!